miércoles, 14 de agosto de 2013

LA BANDA MEDINA AZAHARA CANTANDO A CÓRDOBA



Pocos grupos musicales en este país se muestran en sus conciertos y discos tan orgullosos de su ciudad natal como los chicos de Medina Azahara. Hoy recordamos su canción "Córdoba".

martes, 13 de agosto de 2013

INVITA A TUS AMIGOS A VER "EL ALMA DE CÓRDOBA" DÍLES QUE VENGAN

ASÍ ES EL ESPECTÁCULO "EL ALMA DE CÓRDOBA" VISITA NOCTURNA A LA MEZQUITA CATEDRAL

La Luz que desde la Catedral de Córdoba nos alumbra es intensa, penetrante, ilumina el camino y va permitiendo al deslumbrado visitante el descubrimiento de la vida interior que fluye entre sus columnas, sus arcos y sus muros, nos acerca a su misterio y nos hace  sentir protagonistas directos de la historia.Las audaces soluciones técnicas y su inconmensurable belleza artística reflejan sutilmente en este monumento la interpretación del alma de Córdoba, la esencia de su espiritualidad, la búsqueda de un diálogo y una devoción permanente con y por un Dios que ilumina al hombre y que desde el Crucero de la Catedral baña de luz y modela con inusitada belleza cada rincón del edificio.
La Catedral de Córdoba, antigua Mezquita es, sin duda alguna, uno de los más asombrosos monumentos de la humanidad y el edificio religioso más singular de todos los existentes. El 31 de octubre de 1984 fue declarado 'Monumento Patrimonio de la Humanidad' por la UNESCO.
El Consorcio de Turismo de Córdoba y el Cabildo de la Catedral y con el Patrocinio del Plan de Excelencia Turística de Córdoba, ofrecen una nueva forma de conocer este singular Templo y admirar su belleza, descubriendo aspectos hasta ahora inéditos del mismo, sumergiéndonos en experiencias y transportándonos, mediante las nuevas tecnologías, por un viaje en el tiempo, en el arte y en la espiritualidad que nos llevará a un recorrido por la historia del Monumento, su valor artístico y su importancia cultural y religiosa.

La visita será nocturna para grupos de 80 personas máximo, que serán conducidos por los diferentes espacios del Monumento, llamados por la luz, y la direccionalidad de la ambientación sonora. La narración se realizará simultáneamente en 8 idiomas y las reservas se podrán realizar previamente en las taquillas del Monumento, a través de Internet, agencias de viajes y oficinas de información turística de Córdoba.
La Visita se realizará en los siguientes idiomas: Español, Inglés, Francés, Alemán, Italiano, Portugués, Japonés, Árabe.
PUERTA DE ACCESO: Puerta del Perdón de la Catedral (en calle Cardenal Herrero).

mira aquí el vídeo promocional

lunes, 12 de agosto de 2013

EL GUADAMECÍ OMEYA CORDOBÉS, UNA TRADICIÓN QUE NO DEBE PERDERSE

LEÍDO EN EL DIARIO CÓRDOBA

A nuestra Taberna le gustan las cosas de Córdoba y sus tradiciones, y nos encanta saber que hay personas que luchan por mantenerlas.

El guadamecí omeya se

instala de nuevo en Córdoba

Adornó los más importantes palacios; decoró las principales estancias de los principales; sirvió de presente para embajadas, reyes europeos, emperadores bizantinos y califas abasíes, y las más hermosas princesas guardaron su joyas en joyeros decorados con guadamecí. Nació en Córdoba como arte suntuario en el esplendor de la ciudad, con los Omeyas, y desde aquí se irradió a todo el califato, al norte de Africa, al Oriente y a la Europa del Medievo. Experimentados y cualificados artesanos curaron las pieles de carnero y oveja y las cubrieron de plata. Inquietos artistas --mezcla de dibujantes, pintores, matemáticos, creadores, filósofos y con gran espiritualidad-- plasmaron en esta noble base figuras geométricas envueltas en la cultura islámica, en una intensa búsqueda de Dios, y en el centro desarrollaron impresionantes escenas con ornamentación vegetal, animales permitidos y caracteres árabes, los alifatos. Este arte desapareció con los Omeyas, pero quedó en el recuerdo de los habitantes del antiguo Al-andalus, en el reino de Córdoba, donde se siguió trabajando el cuero, realizando cordobanes, pero con técnicas distintas, realizados principalmente por conversos. El XVII lamentó su defunción. Ya no quedaba recuerdo siquiera del guadamecí omeya.
Hace cerca de medio siglo un joven de 18 años, estudiante de arte, y con unas inquietudes artísticas y espirituales muy motivadas, descubrió en casa de un profesor piezas trabajadas en cuero. Se quedó impresionado. Estos trabajos lo llamaban. Comenzó a estudiar y descubrió los guadamecíes omeyas, de lo que no quedaba nada. Investigó apasionadamente, con una inquietud en aumento. Y descubrió sus técnicas.


Hechizado por estas obras de arte de elevada espiritualidad comenzó a trabajar en ellas, perfeccionándose, dedicándole 24 horas al día con ahínco. Y consiguió piezas que atraen durante horas, durante toda la vida. Piezas únicas, con elementos actuales, pero guardando el atractivo que imantan las figuras dibujadas minuciosamente en ellas. De estas obras emana paz, intemporalidad, Dios. Y es una obra que nunca se acaba. Va exigiéndole al espíritu más, otra, otra, continuar- nuevas obras.
Este hombre es Ramón García Romero. Ha rescatado el guadamecí omeya; ha encontrado su vida entre figuras geométricas, líneas imposibles, ornamentación vegetal, elementos cristianos, conceptos judíos y sosiego para el espíritu. Sus obras --puede tardar un año o más en realizar una pieza-- son adquiridas por príncipes árabes, personas del mundo financiero, de gente de la cultura y están colgadas en palacios, museos, mansiones. No tienen precio, pero hay que ponérselo. Son obras de arte invalorables. Son obras con miles de horas, invalorables. Pero tienen precio y se pueden adquirir. Y se pueden ver en la Casa Museo Arte sobre Piel de Ramón García Romero.
Y abajo, en el sótano del museo --no se puede ver-- trabaja un hombre que no ve el sol ni la luna. Trabaja durante horas y horas. Porque el sol y la luna forman parte del guadamecí que está creando en ese momento, el nuevo guadamecí omeya.













domingo, 11 de agosto de 2013

VÍDEO PROMOCIONAL DE LA MAGNA, YA QUEDA MENOS




Vídeo promocional de la Agrupación de Cofradías de Córdoba con motivo del Vía Crucis Magno del año de la Fe que se celebrará el próximo mes de septiembre.

ODA AL FLAMENQUÍN CORDOBÉS





Muy flamencos, con mucha gracia para el paladar y muy atractivos a la vista, los flamenquines siguen siendo uno de los muchos motivos por los que la gente regresa a la provincia de Córdoba (con ola de calor y todo).

Con ese aspecto poderoso y una longitud variable (en la que el tamaño sí que importa) el flamenquín cordobés es ese invento comestible de orígenes inciertos, que siempre sabe a gloria y que ocupa un trono incuestionable en los menús de todos los bares y hogares de la provincia (porque dicho sea de paso, como los de mi madre, ninguno). Pero puestos a ir por los bares, un 'flamenquincito' cortadito con su mayonesa casera y una inmensa montaña de patatas fritas y/o su lechuguita, siempre será bienvenido y lo celebrarán incluso los comensales más pequeños.
La receta es sencillísima pero en cada lugar se le da un puntito distinto (hay quien le pone a la carne un toque de vino fino Montilla-Moriles o unas gotitas de limón). Pero la base siempre será un filete de lomo de cerdo cortado grueso y más bien grande al que tendrás que echar un poquito de sal y darle una paliza sin pensártelo dos veces (¡desahógate al estilo cordobés!) con cualquier objeto de la cocina que puedas usar para aplastar el filete. Se trata de expandirlo y dejarlo muy fino para que esté más jugoso y para obtener un área de carne lo suficientemente amplia como para enrollar la tiras de jamón serrano y la tirita de tocino en el centro. ¡Enrróllalo sin miedo! El resultado será un impresionante canuto de carne que se reboza a continuación con huevo y pan rallado (por dos veces la misma operación) y finalmente, lo freirás sumergido completamente en aceite de oliva muy caliente.
Otra clave: ¡el corte! Cuando esté frito, divídelo cortándolo en sentido diagonal al longitudinal. Si lo sirves con un clásico salmorejo como primer plato, tendrás un almuerzo dominguero cordobés que siempre triunfa. Pero que no te lo den con queso. Ni con jamón de york. Ni relleno de chorizo, ni con rape y con gambas... ¡Noooooo! Los primos lejanos del flamenquín son innumerables (sanjacobos, crispines, etc.) pero nada tienen que ver con el auténtico.

sábado, 10 de agosto de 2013

LAS 280 LÁMPARAS DE LA MEZQUITA EN TIEMPOS DE ALMANZOR


COSAS DE CÓRDOBA

leído en el blog ¡¡ Ozú que caló !!

La mezquita de Córdoba en la época de Almanzor, tenía alrededor de 280 lámparas, de las que tres eran de plata y las restantes de bronce, sin contar las que iluminaban las puertas exteriores. Cuatro de ellas estaban en la nave central y la más grande con 1.020 luces tenía una circunferencia de cincuenta palmos, sus lamparillas estaban revestidas de oro, estaba colgada en la gran cúpula para iluminar la maqsûra. El número total de luces de todas las lámparas era de 7.425. Cuando se encendían todas, se consumía ciento veinticinco quintales de aceite.


viernes, 9 de agosto de 2013

COMIENZA LA VENDIMIA EN LA ZONA DE MONTILLA MORILES, TEMPRANA, TEMPRANA

Comienza la vendimia en Montilla-Moriles, 

la más temprana de Europa

La vendimia en la zona geográfica de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, en Córdoba, comenzará la próxima madrugada con la recolección de las variedades de vinos jóvenes, con lo que se convierte en la primera zona europea en comenzar la campaña
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) ha explicado en un comunicado que la "excepcional" climatología de la zona de Montilla-Moriles hace que cada año esta comarca sea la primera zona europea en comenzar la vendimia.
Según ha indicado Asaja, las altas temperaturas y baja humedad han llevado a la uva al momento óptimo de su recolección, con alto nivel de azúcares que luego en bodega serán transformados en grados de alcohol naturales.
Las primeras variedades en recogerse son las de los vinos jóvenes, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Verdejo y Moscatel, que producirán los primeros mostos de la campaña 2013, a las que le seguirán las variedades tintas y, finalmente, la recolección de las uvas de la variedad autóctona, la Pedro Ximénez.